Después de varios minutos, Natalie sonrió y dijo: —La pintura no será necesaria, sólo espero que la señorita Sánchez y la señora Peña recuerden lo que sintieron al verse rodeadas así hoy y mejor piensen antes de hacer algo en el futuro.
Gisela apretó los dientes, —¡Lo que ha dicho hoy la señorita López, lo tendré muy en cuenta!
Tras bajar del escenario, Gisela vio a Omar de pie en un rincón del salón, mirándola pensativo.
A Gisela se le encogió el corazón al recordar que, en la comisaría, lo hab