Sin embargo, Beata estaba pensando en cómo conseguir que Natalie la perdonara, ya no sentía nada por Matilda, que había matado a su bebé.
Era como una gota de agua que cayó al océano, desapareció sin dejar rastro y a nadie le importaba.
...
Pronto se hizo de noche y Natalie cogió las cosas para irse.
Acababa de llegar abajo, y una mujer delgada se acercó a ella.
Al ver a Beata, Natalie se impacientó, otro día no fue a firmar por Beata, pensaba que Beata debería haber entendido, pero no dejó de m