Hugh Glenn rio en su cara.
—¡No te dije que esta perra era la peor de todas, ahora lo has visto con tus propios ojos! Pero ¿Qué hiciste? ¿Me enviaste a la cárcel tantos años?
Andrés se puso frente a ese tipo.
—¡Eras un delincuente, no merecías un destino diferente!
La empleada llegó.
—¿Señor? —exclamó al escuchar los gritos.
—¡Llama a los guardias! Este delincuente se va a ir de mi casa —sentenció
—Puedo irme solo, querido, pero no olvides como está mujerzuela te engañó conmigo, y no sabe