Stella estaba rabiosa al llegar al departamento, encontró a Nicol haciendo sus maletas.
—¡Enloqueciste, mujer! No puedes irte ahora, esperas un hijo de mi Álvaro, ¿no te das cuenta de que ese niño es la carta abierta para volver a los Ford?
—¡Su hijo me fue infiel, robó mis ahorros! Lo odio.
Stella le dio una fuerte bofetada.
Nicol la miró casi llorosa
—No digas estupideces, siempre supiste como era Álvaro, ¿Por qué se lo quitaste a tu hermanastra? ¿acaso solo querías fastidiar a Evana Mone