Evangelyn, Bennett y Natalia estaban en el salón platicando.
—Entonces, ¿Qué haremos? —exclamó Evangelyn
—Después de todo, nuestros padres merecen su propio espacio y tiempo de calidad, sabemos cual es el plan de papá, siempre lo supimos, irse a un lugar lejos de la ciudad, disfrutar de la naturaleza y del amor de nuestra madre, no les hemos dado su gran regalo —dijo Natalia.
Los chicos sonrieron.
—Cuando lo sepan serán muy felices —dijo Evangelyn.
—Es cierto, pero, la empresa siempre fue a