—¡¿Qué carajos hiciste?! El caballo salió desbocado al acercarte a ella.
Álvaro abrió ojos enormes al escuchar la voz de su tío enfurecido, él aún estaba montando su caballo.
—¿Qué? ¡No sé de qué hablas! —exclamó
Marcus lo tomó del cuello alzando la mano, bajándolo del caballo con tal violencia, que el hombre por poco cae al suelo.
—¡Más te vale que mi esposa esté sana y salva, o juro que te mataré!
Marcus montó el caballo, subiendo de un solo salto, montó tan rápido como pudo, decidido ir