La tensión estaba a flor de piel. Cualquiera podía notar la rabia de Zander Perseus mientras caminaba como una fiera hacia la parte alta de la enorme mansión de campo de su familia.
Podía notar algunas personas que al verlo querían llamar su atención, pero al notar su expresión mortífera, preferían dar un paso atrás.
También notaba cómo había algunas personas ebrias, que no parecían importarles nada de lo que ocurriera alrededor, mientras él, él estaba furioso por la desafortunada situación en