―¿Cómo es que llegas en este momento? —Selene habló casi en un jadeo, pero entonces una risita de parte de Zander resonó en el lugar.
Parecía burlarse ante el hecho de que ella con un simple toque ya había caído sin duda, pues ese hombre la tenía a sus pies y él lo sabía, por lo que no le sorprendió el hecho de que aquel sin más, solo tocara de nuevo en su entrepierna, y ella intentara por todos los medios tragarse aquel gemido que tenía atorado desde el inicio en su garganta.
―¿Dime? ¿Qué es l