Selene no podía creerlo, de un momento a otro todo se había vuelto un gran lío. Aunque intentaba digerir lo que ocurría con Zander, aquel no había regresado luego de una hora.
La había dejado desnuda en la cama con una expresión llena de desconcierto, y mientras entraba al cuarto de baño y se daba una ducha, no dejaba de repetir una y otra vez la escena, aquella en la que de la nada, luego de un acalorado tiempo entre los dos, aquel sin más solo se había marchado, sin que ella lograra captar lo