Capítulo 72.
Kael.
La idea de llamar de nuevo me rondaba mucho más fuerte cada vez, pero me repetí que se encontraba bien para no joderme la existencia yo solo.
Había escuchado su voz. Estaba bien. De seguro en casa de sus padres o con la cabra loca que tenía como prima. No debía importarme tanto.
Sacudí el cabello para quitar el exceso, mientras buscaba algo para secar alrededor de la herida antes de cubrirla. De seguro me buscaban por todos lados, por lo que tuve que hacer todo desde casa.
Deslicé el pa