Capítulo 41.
Kael soltó un botón de su camisa cuando sintió que se ahogaba. Tenía un límite y verla besando a Nixonfue un nudo que la hizo percibir la presiónen los pulmones. Aún cuando fuera un beso fugaz, le dio la suficiente rabia para matarlo y no era momento para cometer tonterías.
Ya había hecho muchas cosas tontas.
Esa posesividad no era algo que fuese normal en él. Nadie en el mundo fue tan importante como para sentirla.
Decidió el móvil totalmente cansado de tantas llamadas de Cameron, quien no e