Capítulo 202.
En Steel Fortress en ese mismo instante, Boris era llevado a la sala de visitas, en dónde no entendía quién pediría verlo, pero todo cobró sentido cuándo vio a su antigua asistente frente al cristal, con esa pulcritud y garganta intacta.
Aun con todo lo que pasaba por su cabeza al verla, se sentó sin mostrar un sólo pestañeo.
—La traición te sumó años, Yslen—, mencionó al ver sus ojeras. —¿O es que quedarte sin familia te pegó duro?
—Ellos no tenían la culpa —exclamó sin atreverse a verlo