Capítulo 181.
—No está despierto, ni en condiciones de recibir visitas, así que verlo sólo por hacerlo no cuenta como una, sargento— trató de mediar Bellucci, mientras Helena miraba el botón que la pelinegra se había desabrochado.
Claramente no era una visita amistosa. Tampoco tenía interés en averiguar más.
—Créeme que hay muchas que querrían ver ese rostro por horas— rió mirando al jefe de ambos en la camilla, con el rostro girado al otro lado. —Pero tienes razón. La idea es que me vea para que sepa q