Nikolay
La verdad era que quería tener a Margaret desde el mismo instante en que se fue de mi lado, salir a buscarla, hablar con ella y por qué no… coger como conejos durante toda una jodida semana.
De todas maneras, yo también había jugado con ella, era cierto, pero mi orgullo me mantenía atado a Rusia, sin hacer nada por ella y sin siquiera intentar buscarla en meses.
Me sentía hueco, desganado y vivía mi vida día como una maldita tortura sin fin, hundido en la miseria de mi desidia, aguarda