Entre el amor y el odio (2da. Parte)
Dos días después
New York
Alexander
Dicen que toda acción tiene un efecto. Y vaya si se cumplió la regla, porque lo nuestro detonó un infierno en cuanto revelamos nuestra relación frente a nuestras familias. Primero hubo silencio, después incredulidad, luego esa rabia contenida que busca un motivo para estallar. Y al final todos opinaron… o más bien, reprocharon. Cada palabra más descabellada que la anterior, como si compartir la misma sangre les diera derecho a juzgar mi vida.
Por supuesto, mi