La calma aparente de la mansión de Damien comenzó a desmoronarse con cada día que pasaba sin noticias del grupo. Aurora, aunque agradecida por la compañía y el cuidado de Matilde, sentía el peso de la espera como una carga insoportable. Su conexión con Damien era un hilo tenue que la mantenía firme, pero la incertidumbre la atormentaba.
Aurora despertó con el sol brillando a través de las cortinas de la habitación. Su cabello, suelto y desordenado, caía sobre sus hombros mientras se levantaba l