Capítulo 42: La Fractura del Alma
La luz dorada que había llenado el santuario comenzaba a disiparse, dejando un silencio inquietante en su lugar. Aurora estaba de pie, sus piernas temblaban por el esfuerzo, pero su mirada permanecía fija en el espacio vacío donde Evangeline había estado momentos antes. No podía ignorar la sensación de que, aunque la batalla había terminado, el verdadero peligro aún acechaba.
Damien, cubierto de sangre y con su respiración pesada, se acercó lentamente, su figur