Capítulo 28: Los Susurros de la Oscuridad
El aire dentro del santuario era denso, cargado de las tensiones que el reciente ataque había dejado. Aunque habían repelido a los intrusos, las palabras del líder herido seguían resonando en la mente de todos. “Siempre supimos dónde estabas.” Para Aurora, aquello no era solo una advertencia, sino una señal de que la Orden estaba más cerca de lo que nadie quería admitir.
Damien se había encerrado en su habitación, su furia evidente incluso detrás de la