Después de pasar una noche entera y un mediodía en el hospital, Liam Brown llegó a su casa, subió hasta su habitación y apenas cerraba la puerta su madre ingresó. La mujer se veía nerviosa y angustiada.
—¿Qué tienes? —preguntó el castaño.
—¿Pudiste hablar con Astrid? ¿Te dijo si va a volver o no? —Liam suspiró y se sentó en la cama, empezó a sacar sus zapatos. Mientras tanto Ava se impacientaba por obtener respuestas.
—¿Astrid está en el hospital? —Ava llevó su mano a la boca, mostrando asombro