Aurora continuó su camino dejando a la pareja a solas. Llegó a la mesa y se despidió de su padre, había quedado de verse con Liam en una hora y no quería hacerlo esperar.
Liam Brown salió de casa y se dirigió al restaurante donde había citado a la madre de su hijo. Estaba concentrado buscándola con la mirada cuando chocó con una mesera, la cual regó el café sobre su terno.
—¡Lo siento! ¡Perdóneme, no lo vi!
—¡Tranquila! —Sacudió su camisa y, levantando la mirada hacia la joven, sonrió—. Me pare