Ava fue llevada a prisión. Cuando Liam se enteró, se encontraba en casa y Astrid acababa de llegar. Al verlo todo pálido y apresurado, inquirió:
—¿Qué sucede?
—Mi madre está en prisión.
—Pero ¿por qué?
—No lo sé —dijo Liam agarrando las llaves.
—Voy contigo.
Él se alzó de hombros y ella lo siguió. De camino a la comisaría, Astrid acotó:
—Tal vez la policía descubrió que fue ella la que me lanzó el auto encima.
—¿De qué estás hablando?
Astrid lo miró y explicó:
—¿No lo sabías? Pues tu madre fue