Mundo ficciónIniciar sesiónMe quedé completamente callada, como si me hubieran arrojado un balde de agua helada. El peso de la pregunta hizo que mis hombros se contrajeran de inmediato en un gesto defensivo y, de manera totalmente instintiva, bajé la cabeza, ocultando el rostro mientras sentía cómo una oleada de vergüenza absurda, caliente y punzante me recorría las mejillas hasta teñirme las orejas. Sentir que mi inexperiencia estaba tan íntimamente ligada al horror de mi adolescencia me hacía sentir expuesta, como si







