–La noche que cumplía dieciocho años, estuve a punto de violar a una mujer, una mujer no mejor dicho era una niña comparada conmigo.
Leandra se quedó helada y le pareció que aquel momento duró una eternidad.
–¿Qué? No te creo. No... Nikos, tú no...
–Pero asi fue, mi padre nunca me prestaba demasiada atención, pero esa noche yo era el centro de toda la celebración, o eso creía yo. Luego descubrí que mi cumpleaños se había utilizado como tapadera para una gran reunión de la mafia. Yo no sabí