–Nikos, eso es terrible. No tenías ayuda de nadie .
–Ella no habría necesitado ayuda de no ser por mi padre. Por mí.
–Y tú la salvaste.
–No me conviertas en un héroe en esta historia retorcida. No tuvo nada de heroico lo que hice. Era lo mínimo que un ser humano podía hacer por otro. No volveré a ser ese hombre. Ese hombre que sentía que todo era para él. Ese hombre que se olvidó del control y de todo lo bueno que había en él para perseguir el placer.
–Placer que no obtenías.
–Deja de