Capítulo 147. Susurros bajo las estrellas.
La noche había caído suave sobre la mansión De la Vega, envolviendo los jardines en un manto de luces tenues y música lejana. Los últimos invitados se retiraban entre murmullos de felicitaciones y promesas de futuros negocios. El chisme de Wall Street se apagaba con el motor de los autos de lujo que cruzaban los portones de hierro. Dentro de la propiedad, el silencio regresaba como un viejo amigo.
Leonella caminaba descalza por el balcón principal, sintiendo el mármol gélido bajo sus pies. Sost