Capítulo 133. El careo del norte.
Héctor clavó sus ojos oscuros en la pantalla, leyendo el texto de Marcus una y otra vez mientras la mandíbula de granito se le tensaba con una fuerza violenta. Un bufido bronco brotó de su pecho ancho.
El chisme de la herencia del norte acababa de cruzarse de forma macabra con la carnicería legal de Suiza. El supuesto hermano bastardo que venía a reclamar las acciones era el mismo médico corrupto que le había vendido el bebé robado a Pierina.
—Es una maldita burla —siseó Héctor con su voz ronc