Anna estaba sentada frente a la mesa, los libros abiertos delante de ella, pero no lograba concentrarse. Todo lo que tenía en la mente era Owen. Desde esa última noche en que se habían besado en su oficina no había podido sacárselo de la cabeza.
Se pasó las manos por la cara varias veces y suspiró frustrada. Los exámenes se acercaban y estaba segura de que no llegaría con todo.
Un golpe en la puerta interrumpió su intento de estudio. Frunció el ceño mientras se levantaba. ¿Quién sería?
Cuando a