—En verdad, no sé qué hacer —dijo Owen, mientras sostenía su vaso con la mirada perdida en el fondo ambarino de su bebida.
Afuera, la ciudad seguía su curso bajo la lluvia fina que golpeaba los ventanales empañados. Owen se encontraba junto a un viejo amigo y colega, a quien había encontrado de casualidad en el bullicioso centro de la ciudad. Después de varios años sin verse, decidieron que el bar cercano sería el refugio perfecto para compartir un trago y retomar su amistad.
—Créeme que te ent