Si Bob estuviera con él en ese momento, estaría descostillándose de risa, con el celular en la mano tomándole 150 fotografías. Menos mal que estaba solo.
El viaje había sido corto, así lo sintió a pesar del nudo que tenía en el estómago. Ni bien cruzó la calle principal, todas las cabezas se voltearon a mirar el coche que avanzaba a paso de hombre. No se veían ese tipo de vehículos por allí; por lo general eran utilitarios o algún modelo viejo, no uno de esa gama.
Él miraba por las ventanillas