Luciana se sentó.
—Di, ¿para qué me buscaste? —preguntó directamente.
Miguel era tres años menor que Daniela, pero como ella decía, era joven y vigoroso.
También era guapo.
Todo un novio.
Y Daniela había gastado bastante dinero en él.
—De verdad que no hay nada entre esa chica y yo. Ella se me declaró pero yo la rechacé, sin embargo Daniela está convencida de que la engañé...
A estas alturas Luciana ya no quería seguir escuchando.
Como alguien que había sufrido una traición, no soportaba la infi