La mano de Sebastián empezó a sangrar. Vio cómo apretaba los dientes y, de un solo golpe, pateó al tipo lejos, usando la fuerza para abrazar a Luciana y sacarla de ahí.
Luciana giró un poco y cayó en los brazos fuertes de Sebastián, que la agarró de la cintura. Su cuerpo quedó pegado al de él.
Hasta pudo sentir el corazón de Sebastián, latiendo con fuerza.
Levantó la cabeza y vio su cara seria.
Siempre tan tranquilo y en control, ahora Sebastián mostraba una furia que daba miedo.
Miraba al tipo