Capítulo 145
Luciana se mordía el labio, entre nerviosa y emocionada.

Sebastián sonrió.

—Vamos.

El caballo era altísimo, ella ni de broma podía subir sola. Sebastián le pasó las riendas, se acercó al costado del animal, se agachó y la levantó de las piernas para ayudarla a montar.

Ya arriba, Luciana sintió vértigo. Estaba muy alto, y el caballo no dejaba de moverse.

—¿Seguro que este caballo me va a aceptar? —preguntó, dudando.

—Claro que sí —le contestó Sebastián.

—¿Eh? —Luciana ya quería bajarse.

—No, en s
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App