Mundo ficciónIniciar sesión—¿Hola?
Jay y Silvia se incorporaron de un salto y giraron hacia el corredor. Allí encontraron un robusto prototipo del abuelo granjero americano, el agua chorreando del ala de su sombrero para llover sobre su gruesa chaqueta y sus botas de goma.
—¿Ustedes son los que necesitan llegar al pueblo?
—¡Sí! ¡Somos nosotros! —replicó Jay.
—Entonces traigan sus cosas y larguémonos de aqu&ia







