Mundo ficciónIniciar sesiónMás tarde Silvia se tomaría el tiempo de apreciar plenamente la actitud protectora de Jay. En ese momento, le permitió guiarla por aquella empinada escalera, diseñada especialmente para deshacerse de huéspedes molestos con un simple empujón. Lo dejó hablar y mantenerse siempre entre ella y el viejo, que parloteaba como una comadrona, comentando cuántas veces había llamado el hermano de Jay para saber si ya había llegado. Un







