Niego con la cabeza, mientras sonrio levemente.
—Okay Mark, una disculpa siempre arregla las cosas, no te preocupes. —Cierro los ojos y recuesto mi cabeza sobre el asiento.
De repente, el auto se detiene abruptamente y el humo empieza a emanar de la defensa.
—¿Qué sucede? —Me quito el cinturón.
—Demonios... De nuevo se averió... —Mark golpea el volante con un poco de fuerza—. Disculpa...
Yo le di ese carácter, soy la responsable. Me pregunto si esto será algún karma...
Desvío la mirada y echo u