Camila despierta enredada entre las sedosas sábanas, con un sabor extraño en la boca. Oh, cielos, parece que bebió mucho la noche anterior. Bosteza y sus ojos caen sobre el cuerpo desnudo de Mark.
—Oh-Di-os-mí-o... —Cubre su boca con ambas manos.
—Hmmm Mamasita... ¿Despertaste? —Mark dice aquello con cierta gracia en el tono de voz.
Ella no deja de apreciar el cuerpo musculoso que se encuentra a su lado. De repente frunce el ceño apenas escucha aquella palabra en español.
—¿Mamasita?
—Anoc