Kassidy estaba decidida a disfrutar lo que la vida le ofrecía. Sopesó las palabras de él y se sintió con el valor suficiente de demostrarle lo que significaba para ella. Había llegado el momento con el que soñó por tanto tiempo y pensaba saborear cada instante a su lado. Tomó las llaves de la mano del joven valet y sonriendo, volteó hacia Kilian para decir:
—Hoy, guiaré yo y te aseguro que tendrás una gran noche.
La promesa que salió de su boca provocó esperanza en el pecho de Kilian. Por fin