Siento como si un Dementor me hubiese chupado toda la energía y, apenas, puedo moverme. Hace unos minutos que desperté y me encontré sola y desorientada en una habitación que no conocía.
—Hola mi Dani ¿Cómo te sientes?— me dice Alma entrando a la habitación con una bandeja.
—Alma, yo…
—Tranquila, cariño. Te desmayaste por la impresión y ya Val controló todo, por eso tienes una vía en tu brazo.
—¿Dónde estamos?
—En la casa de tu tío, era el lugar más cercano para tratarte y no levantar más sospe