El viento frío de la mañana golpeaba los ventanales de la oficina con una insistencia que parecía reflejar el caos en el interior de Sofía. Caminaba por los pasillos de su empresa con paso firme, pero por dentro se sentía tambaleante. Cada palabra que Max le había dicho la noche anterior seguía resonando en su mente, como un eco imposible de apagar: “Lo que siento por ti es real.” “Estoy dispuesto a luchar por ti.”
Palabras. Solo eso. Y sin embargo, por más que intentara ignorarlas, algo en ell