Savina
Llevaba tanto tiempo ocultando mi verdadero yo que cuando le conté a mi pareja todo sobre mí me sentí liberada. Sus dulces palabras prometiéndome que me protegería y que nunca más estaría sola calentaron mi corazón.
Después de eso volvió a besarme. En principio fue un beso casto y dulce como el que me había dado antes pero luego su juguetona lengua se introdujo en mi boca. Nunca me habían besado así. La verdad es que mi única experiencia era un par de castos besos de piquito que me dio