Savina
—Pero, ¿no puedo ir ni a por mi ropa y mis cosas de aseo? —no es que tuviera muchas cosas pero no me parecía bien que Kass tuviera que prestarme las suyas.¡Por dios, ella era nuestra futura reina!, como iba ella a aceptar dejarme su ropa.
—No, no debes ir a tu casa, por lo menos por ahora. No sabemos si pueden estar vigilándola. A tu trabajo tampoco puedes ir— continuó explicándome Leroy.
—Por el trabajo no hay problema, tengo una semana de vacaciones —
—Con respecto a eso... —el casta