Tyler
Después de buscar por toda la puñetera ciudad durante casi una hora por fin había dado con los dichosos kiwis amarillos.Compré un kilo y me fui para casa.Al llegar mi muñeca estaba profundamente dormida en el sofá.Su redondeada pancita apenas la dejaba dormir por las noches así que lo normal era verla dormida en cualquier sitio durante el día.
El verano estaba por comenzar y ya hacía calor así que mi muñeca se la pasaba en tanga todo el día por la casa y me tenía todo el día babeando detrá