Leroy
Salí de la habitación con una sonrisa en la cara. Había encontrado a mi pareja y era la mujer más hermosa y dulce que jamás había visto.
Desde que la única relación seria que había tenido me dejó herido y con el corazón roto, me prometí a mí mismo que nunca más me implicaría sentimentalmente con una mujer.Eso cambió anoche,cuando restos de su aroma llegaron a mí en la puerta de la cafetería y desde entonces no había podido parar de pensar en la dueña de tan delicioso olor.
¡Como habían c