Ante él se desplegaba una azotea convertida en una maravilla, donde incluso había un par árboles de limón y diferentes hortalizas, flores en maceteros, tres tumbonas alrededor de un jacuzzi que había tenido mejores épocas y un sofá largo, con una pequeña mesa de madera desvencijada justo frente a una baranda metálica que rodeaba el perímetro.
Franco se movió hasta el sofá para admirar la vista de la ciudad. A lo lejos, se divisaba la zona comercial y el tránsito ininterrumpido de un habitual v