Franco
El amanecer no lo tomó por sorpresa, sino todo lo contrario. Esperaba con ansias que el día despuntara de una vez para conocer todo lo que deparaba, después de la horrible noche que había pasado a solas. Elías no lo había llamado y su teléfono lo envió al buzón desde muy tempranas horas de la noche.
Pudo haber ido al hospital y corroborar la versión de Livia, pero si se presentaba, podía poner en riesgo su plan y no era lo que necesitaba en ese momento. Se miró al espejo para acomodar s