Capítulo 35
—Ven, vamos a la cama —le dije.

Le tomé la mano y la llevé al dormitorio. Las sábanas estaban frescas y tersas. Celeste se metió bajo las cobijas y se acomodó a mi lado. Me acosté detrás de ella, la atraje hacia mí y la abracé por la cintura, con su espalda pegada a mi pecho.

No tardó ni unos minutos en quedarse dormida.

Yo tardé bastante más. Me quedé escuchando su respiración, sintiendo los latidos tranquilos de su corazón contra mi brazo.

No quise pensar en aquella pregunta que se me había pa
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP