Perspectiva de Celeste
Terminé la llamada y me di la vuelta.
La madre de Julian estaba instalada en mi sala como si llevara toda la vida viviendo allí. Su hermana permanecía junto a la ventana, con los brazos cruzados, mirándome como si yo fuera una intrusa de la que quisiera deshacerse cuanto antes.
Julian me observaba con esa expresión de quien está esperando a ver cómo reaccionará la otra persona.
Lo miré directamente.
—¿Podemos hablar a solas?
Me siguió hasta el dormitorio. Cerré la puerta y