Una charla inquietante (2da. Parte)
El mismo día
Moscú
Levian
Un plan no es solo una idea bien vestida. No basta con empujar las piezas y esperar que el caos haga el resto. Eso es para los necios. Los impacientes. Los que creen que la oscuridad se impone gritando. No. El verdadero poder se desliza. Susurra. Se infiltra. Un plan verdadero necesita precisión quirúrgica. Frialdad de cirujano. El filo exacto que corta sin despertar al paciente.
Porque un solo paso en falso… una mirada a destiempo… una palabra dicha fuera de tono, y t