Anastasia y Sebastián fueron llevados al viñedo.
Parrow puede escuchar perfectamente como Leandro da órdenes, para apagar el fuego que se está ampliando cada vez más, los bomberos apenas llegan a auxiliar.
Sebastián empieza a caminar, seguía con su Bordón, está dolido, su viñedo, la empresa de vinos, es lo único que le queda de sus padres, eso que ellos construyeron con todo el amor del mundo, y se lo heredaron.
—como lo siento Sebastián— solloza Anastasia al ver la tristeza que se refleja en su