Sebastián es ciego, pero sabe defenderse. Él es muy audaz, se suelta del agarre del padre de María. —¡En tu puta vida te atrevas a ponerme una mano encima!— exclamó Parrow, no tolera para nada a ese señor
—¡Te voy hacer pedazos si a mí hija le pasa algo! Te voy a hundir en la cárcel por matarla, y matar al bebé que lleva en su vientre
—¡Sebastián!— llegó Ana junto a Leandro, no siendo un buen momento, ya que los dos hombres están en una disputa
—¡Pero qué pequeño es el mundo ¿A qué vienes? ¿Ac